Bienvenidos a Revista Asueto, un espacio de literatura, crítica y traducción, para disfrutar de poesía contemporánea, con autores cordobeses, argentinos y de Traslasierra. Desde Villa Dolores, Córdoba, Argentina.




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miércoles, 31 de marzo de 2010

Otoño

El arroyo le habla
de amor a la piedra.
El azul de la sierra que duerme
ahoga mis pasos
como un soplido de nostalgias.
Los ecos son enormes
y el llanto del viento, con sus gemidos,
me ocupan todo el cuerpo.
A paso lento adivino el sendero
que cruje ante mis pies descalzos.
Amanece.
El molle bebe el fuego de sus raíces
y los espinillos coronan el alba,
que decapita la noche.

José Luis Colombini(Villa Dolores, Córdoba)

viernes, 26 de marzo de 2010

Estrofas de Córdoba
I
Estatua de sal en el cuarto vacío,
ahí la tienes —fija,
su claridad errante—:
desnuda musa, luna.
(La abandonada,
la desconocida.)
Cuerpo que vuelve al sitio del adiós,
nada oculta su máscara blanca;
nada, el ojo desierto.

2
Esquina,
árida arista.
Aquel animal fabuloso
que emergía, más allá de las torres,
su lomo azul...
Allí está,
exhalando las nubes de la nueva
mañana:
para otros. (Tú tienes
el traje fantasmal y los ojos
del alcohol de la noche: toda calle
es huida.)
Esquina,
la del alba, hecha trizas.

3
Las torres vuelan por el cielo a solas.
Aquí abajo,
cascadas de la luz: ¿qué gota
salpicará la mesa, tu corazón, su letra?
¿Todo es luz en la luz?
...Como una fuga
de paloma, la hora
echa en el bar, en el papel, su sombra.

Alejandro Nicotra (Villa Dolores, Córdoba)
“Desnuda musa”

jueves, 18 de marzo de 2010

Pasos

Cómo sonarán
en las baldosas
del pasillo
los pasos
del torturador
que regresa
a la celda del suplicio.

Cómo resonarán
en los huesos
del cautivo.

Del libro “Sin pena en la palabra” (2007)
Osvaldo Guevara (Villa Dolores, Córdoba)

miércoles, 17 de marzo de 2010

CEREMONIA

Desnudarte.
Quitarte con los ojos,
con sutiles, perfumadas palabras,
tu piel de corzuela que tiembla
en la espesura.

Penetrar en el coto vedado
de tus gestos
tus silencios
tus recuerdos.

Hollarte.

Respirar el aire de la inicial mañana
en que la vida urdió esta fábula
insondable y ardiente
de tu sangre.

Y allí sí, disolverse,
en el agua sagrada, en la luz, en el viento.

Carlos Garro Aguilar (El Fortín, Córdoba)
De: Fervor del día, aura de la noche.

jueves, 11 de marzo de 2010

SIESTA

SIESTA

Algo se detiene
y aumenta los espacios; se demora el pulso sobre la hora abierta.

Las profundas casas dormitan apagadas.

Cómo pensar en la muerte
A la hora de la vida.


NOCTURNO

La ciudad como un pájaro descansa en el hilo silencioso que atraviesa la noche.

El río pasa con recelo.

Carlos Gómez Chapanay(Villa Dolores, Córdoba)

lunes, 8 de marzo de 2010

PUERTAS ADENTRO

PUERTAS ADENTRO

No se busca.
Sólo sucede el milagro del poema.

Tal vez,
inaugure olvidos.
Regreso sin huellas, callando palabras
celebradas en otros paraísos; y antes de la enmienda -puertas adentro­
cante la melodía triunfal sin versos doblegados.


María Esber (Villa Dolores, Córdoba)

miércoles, 3 de marzo de 2010

El mendigo

No había Ítaca, no la hubo.
Ninguna abandonada que tejiera y destejiera
un abrigo para su roto desamparo.
Ningún perro flaco en el umbral sperando
al que regresa inerme de tempestades y hechizos.
No había adonde volver porque no hubo adonde ir.
Ni promesas en la tierra ni en el cielo un sueño postergado.
Ni guerra ni exilio ni fatigas ni naufragios.
No hubo Ítaca, no la había.
No es Ulises el que llama
a tu puerta esta noche.

José Di Marco (Río IV, Córdoba)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Homenaje a Antonio Esteban Agüero



El pan de la abejas


(En memoria de Antonio Esteban Agüero, poeta.)


El pan de las abejas, la miel de todos,


Sopla el tiempo
sobre la galería de tu casa: nadie
sino la luz sorda, vacía,
entre pilares rotos.
Ni tu sombra, ni el rumor del poema


("El agua con racimos y la luz con abejas".
Patio sin parras. Seco aljibe.

Ayer,
la madre pasa con un plato de miel.


He visto las colmenas devastadas
y en el aire de marzo,
espacio azul,
el humo que subía desde los panales.


He visto al hombre enmascarado,
los torpes guantes,
y el pueblo de la brisa
y de la flor:
gota a gota,
los pequeños
cadáveres.


He visto al sapo gordo
saciado de saqueo.


Sopla el tiempo
desde la fresca sombra de las parras,
los cántaros, las flores. (El temblor
y la luz de las abejas.) Oigo
tu voz.

Un niño pasa con un plato de miel.


He visto las colmenas devastadas,
el humo por el aire de marzo.


Y he visto,
entre las ruinas y la sombra,
el pan hecho de sol;
quiero decir
lo sabes: vi tu muerte
y tu vida. (La galería rota
de tu casa, las páginas
doradas). Y mi vida
y mi muerte,
seguramente iguales.


Un hombre pasa con un plato de miel.


El pan de las abejas,
la miel de todos.
Alejandro Nicotra (Villa Dolores, Córdoba)

viernes, 12 de febrero de 2010

Banderas

“Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que por lo menos será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”.
(Salvador Allende)

Yo digo que los compañeros muertos
no se han ido.
Están aquí, al evocarlos.
Digo que sus sonidos ausentes, sus voces,
las convicciones de esos soñadores,
se escuchan todavía.
Que ni los años, ni el olvido
los han borrado.
Digo que quedaron sus huesos sepultados
pero que nadie los ha podido enterrar.

Sus espíritus, su lucha, está viva,
En las lágrimas de una madre o de una abuela
reside la fuerza inescrutable del dolor alzando una bandera,
que los hace estar vivos todavía.

Y son las bocas abiertas, crepitantes,
con las gargantas ardientes que piden justicia,
y no se pueden silenciar.
Y son los ojos que estallan en lluvia
cuando se nombra al desaparecido,
al que han fusilado.
Y las manos, las manos que se alzan y se abren
sosteniendo la libertad en blanco y negro,
empuñando una pancarta, con esas manos,
plagadas de historias, las de los dedos abiertos apuntando arriba, como fusiles.
Allí quedaron ellos, y nosotros aquí,
quebrados,
ante tanto coraje.

Gabriela Bayarri

Después de ver “La memoria obstinada” sobre caída de Salvador Allende.