PUERTAS ADENTRO
No se busca.
Sólo sucede el milagro del poema.
Tal vez,
inaugure olvidos.
Regreso sin huellas, callando palabras
celebradas en otros paraísos; y antes de la enmienda -puertas adentro
cante la melodía triunfal sin versos doblegados.
María Esber (Villa Dolores, Córdoba)
Las veladas del Black Bar: La meta es el olvido
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En 1955, un prolífico escritor de éxito imagina un cuento en forma de
carta, de despechada carta al erudito que ha dedicado su vida a rescatarlo
del o...
Hace 5 días
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