Bienvenidos a Revista Asueto, un espacio de literatura, crítica y traducción, para disfrutar de poesía contemporánea, con autores cordobeses, argentinos y de Traslasierra. Desde Villa Dolores, Córdoba, Argentina.




lunes, 29 de noviembre de 2010

Gacetilla: Presentamos el Nº 27

REVISTA ASUETO, HOJAS DE POESÍA (n° 27)


Este Viernes 3 de diciembre, A LAS 20 HORAS, se presenta en el Centro Cultural Cooperativo (Italia 355) de Villa Dolores la Revista ASUETO, HOJAS DE POESÍA N° 27. Durante el encuentro habrá lectura de poemas por los miembros del grupo y por los miembros de honor, los poetas Osvaldo Guevara y Alejandro Nicotra. El Consejo de Redacción está integrado por María Esber, Jorge Vázquez Yofre, Claudio Suárez, Ana Tibaldi y Gabriela Bayarri. La revista nació en el año 1998 y cuenta con la colaboración permanente de Pablo Anadón y Esteban Nicotra.

CONTENIDO
PROSA:
Memoria de Horacio Castillo por Pablo Anadón.
POESÍAS DE:
Graciela Maturo, Osvaldo Guevra, Jorge Prieto; Hugo Rivella, Susana Cabuchi; Daniel Mariani; Alfredo Lemon; María Esber, Jorge Vázquez Yofre, y Gabriela Bayarri.
PÁGINA DE LA MEMORIA:
Rafael Alberto Arrieta
TRADUCCIÓN:
Esteban Nicotra traduce a Gianni D'ELÍA.

Agradecemos la difusión.

Blog: http://asuetohojasdepoesia.blogspot.com

jueves, 8 de julio de 2010

HOMENAJE A HORACIO CASTILLO

Tren de ganado

Somos inocentes, gritábamos desde los trenes.
¿Era de noche o de día? ¿Estábamos vivos o muertos?
Asomados por el tragaluz mirábamos la inmensa llanura.
De pronto un mugido nos traía el recuerdo de Ifigenia
y volviéndonos hacia nuestros hijos los apretábamos contra el pecho.
¿Qué es aquello? El sol. ¿Qué es aquello? Una nube.
Habíamos olvidado el color del mar, el olor de la lluvia.
Los que sabían de estrellas habían olvidado sus nombres
y les dábamos los nombres de nuestros hijos para orientarnos al regreso.
¿Qué es aquello? Un árbol. ¿Qué es aquello? Un río.
Y un canto gregoriano se elevaba a nuestro alrededor,
hablaba por todos los destinados al sacrificio.
Somos inocentes, gritábamos desde los trenes.
¿Era de noche o de día? ¿Estábamos vivos o muertos?
La leche se había agriado en los pechos de las madres,
peinábamos nuestro cabello y se convertía en ceniza.
¿Qué es aquello? Un pájaro. ¿Qué es aquello? Una piedra.
Y bajando la cabeza ocultábamos nuestro rubor,
cortábamos en silencio las uñas de los muertos.
Somos inocentes, gritábamos desde los trenes.
¿Era de noche o de día? ¿Estábamos vivos o muertos?
Bebíamos al atardecer el vino de los ciegos,
soñábamos todavía con un bosque de orquídeas.
¿Qué es aquello? Arena. ¿Qué es aquello? Niebla.
Y la vida escapaba como un murciélago entre las sombras
y nos dormíamos con una inusitada mansedumbre en la mirada.
Después nuestros ojos se volvieron como los ojos de las estatuas,
miramos nuestras manos y había desaparecido la línea de la vida,
y desde la estiba se elevó el ronco yambo
gimiendo por ti, por mí, por todos nuestros compañeros.
Sólo quedaron detrás nuestro líneas etruscas,
cantos de cera navegando hacia el sol,
y a nuestro lado siempre tú, piadoso coro,
tú, alma mía, vaca coronada de nardos y violetas.
Horacio Castillo

miércoles, 7 de julio de 2010

HOMENAJE A HORACIO CASTILLO

Tuerto rey

Esta mosca que desova en el pantano
y vuela de mejilla en mejilla, de párpado en párpado,
ha traído la peste a nuestros ojos: ya no vemos
las nubes sobre los techos de la aldea,
la sombra de la garza remontando la corriente.
Pero al atardecer, cuando bajamos a la orilla del río
y el tuerto coronado de oro repite su relato,
descubrimos a través de su boca grandes señales en el cielo,
sangre de su ojo que sueña por la tribu.

Horacio Castillo

martes, 6 de julio de 2010

HOMENAJE A HORACIO CASTILLO


Ya no estará en esta tierra el poeta Horacio Castillo, en su homenaje sus poemas:



Hice un hoyo

Hice un hoyo en la tierra
y lloré dentro de él; lloré de bruces,
hasta que el llanto llegó al fondo,
hasta que todo se anegó,
hasta que brotó de la profundidad
un tallo que nadie hubo tocado.

Horacio Castillo


Anquises sobre los hombros
Todos llevamos, como Eneas, a nuestro padre sobre los hombros.
Débiles aún, su peso nos impide la marcha,
Pero luego se vuelve cada vez más liviano,
Hasta que un día deja de sentirse
y advertimos que ha muerto.
Entonces lo abandonamos para siempre
En un recodo del camino
y trepamos a los hombros de nuestro hijo.

Horacio Castillo

lunes, 28 de junio de 2010

ASUETO N° 26 - Abril de 2010


Prosa

Una lectura de Rodolfo Godino, colaboración de Julio Castellanos

Poesía

Mariano Pérez Carrasco (Buenos Aires)/ Jorge Vázquez Yofre (Villa Dolores, Córdoba) /Arturo García Astrada (Córdoba)/ Gabriela Bayarri (Villa Dolores, Córdoba); Laura López (Villa Dolores, Córdoba); María Esber (Villa Dolores, Córdoba); Rafael H. López (Villa Dolores, Córdoba); Horacio Goslino (Buenos Aires).

Traducción

Morí por la belleza de Emily Dickinson colaboración de Ricardo Herrera.

Página de la memoria

Enrique Banchs






Tormenta

Maldije a la lluvia que, azotando mi techo, no me dejaba dormir.

Maldije al viento que me robaba las flores de mis jardines.

Pero tú llegaste y alabé a la lluvia. La alabé cuando te quitaste la túnica empapada.

Pero tú llegaste y alabé al viento, lo alabé porque apagó la lámpara.

Huan Chien Chu

jueves, 17 de junio de 2010