Tuerto rey
Esta mosca que desova en el pantano
y vuela de mejilla en mejilla, de párpado en párpado,
ha traído la peste a nuestros ojos: ya no vemos
las nubes sobre los techos de la aldea,
la sombra de la garza remontando la corriente.
Pero al atardecer, cuando bajamos a la orilla del río
y el tuerto coronado de oro repite su relato,
descubrimos a través de su boca grandes señales en el cielo,
sangre de su ojo que sueña por la tribu.
Horacio Castillo
La rueda de la fortuna: Indicios racionales
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*Domingo, 14 de junio*UN MAL FINAL
Nos reímos mucho de los que creen que la tierra es plana (yo jamás he
conocido a nadie que pensara tal cosa), pero...
Hace 23 horas
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