Maldije a la lluvia que, azotando mi techo, no me dejaba dormir.
Maldije al viento que me robaba las flores de mis jardines.
Pero tú llegaste y alabé a la lluvia. La alabé cuando te quitaste la túnica empapada.
Pero tú llegaste y alabé al viento, lo alabé porque apagó la lámpara.
Huan Chien Chu
La rueda de la fortuna: Morir, matar, mirar para otro lado
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*Sábado, 14 de marzo*ESCRIBO TU LIBRO
Recupero mi sitio en el café del Atrio, cerrado por cambio de propietario
las últimas semanas, y eso me pone de ...
Hace 2 días
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