Bienvenidos a Revista Asueto, un espacio de literatura, crítica y traducción, para disfrutar de poesía contemporánea, con autores cordobeses, argentinos y de Traslasierra. Desde Villa Dolores, Córdoba, Argentina.




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jueves, 8 de julio de 2010

HOMENAJE A HORACIO CASTILLO

Tren de ganado

Somos inocentes, gritábamos desde los trenes.
¿Era de noche o de día? ¿Estábamos vivos o muertos?
Asomados por el tragaluz mirábamos la inmensa llanura.
De pronto un mugido nos traía el recuerdo de Ifigenia
y volviéndonos hacia nuestros hijos los apretábamos contra el pecho.
¿Qué es aquello? El sol. ¿Qué es aquello? Una nube.
Habíamos olvidado el color del mar, el olor de la lluvia.
Los que sabían de estrellas habían olvidado sus nombres
y les dábamos los nombres de nuestros hijos para orientarnos al regreso.
¿Qué es aquello? Un árbol. ¿Qué es aquello? Un río.
Y un canto gregoriano se elevaba a nuestro alrededor,
hablaba por todos los destinados al sacrificio.
Somos inocentes, gritábamos desde los trenes.
¿Era de noche o de día? ¿Estábamos vivos o muertos?
La leche se había agriado en los pechos de las madres,
peinábamos nuestro cabello y se convertía en ceniza.
¿Qué es aquello? Un pájaro. ¿Qué es aquello? Una piedra.
Y bajando la cabeza ocultábamos nuestro rubor,
cortábamos en silencio las uñas de los muertos.
Somos inocentes, gritábamos desde los trenes.
¿Era de noche o de día? ¿Estábamos vivos o muertos?
Bebíamos al atardecer el vino de los ciegos,
soñábamos todavía con un bosque de orquídeas.
¿Qué es aquello? Arena. ¿Qué es aquello? Niebla.
Y la vida escapaba como un murciélago entre las sombras
y nos dormíamos con una inusitada mansedumbre en la mirada.
Después nuestros ojos se volvieron como los ojos de las estatuas,
miramos nuestras manos y había desaparecido la línea de la vida,
y desde la estiba se elevó el ronco yambo
gimiendo por ti, por mí, por todos nuestros compañeros.
Sólo quedaron detrás nuestro líneas etruscas,
cantos de cera navegando hacia el sol,
y a nuestro lado siempre tú, piadoso coro,
tú, alma mía, vaca coronada de nardos y violetas.
Horacio Castillo

miércoles, 7 de julio de 2010

HOMENAJE A HORACIO CASTILLO

Tuerto rey

Esta mosca que desova en el pantano
y vuela de mejilla en mejilla, de párpado en párpado,
ha traído la peste a nuestros ojos: ya no vemos
las nubes sobre los techos de la aldea,
la sombra de la garza remontando la corriente.
Pero al atardecer, cuando bajamos a la orilla del río
y el tuerto coronado de oro repite su relato,
descubrimos a través de su boca grandes señales en el cielo,
sangre de su ojo que sueña por la tribu.

Horacio Castillo

martes, 6 de julio de 2010

HOMENAJE A HORACIO CASTILLO


Ya no estará en esta tierra el poeta Horacio Castillo, en su homenaje sus poemas:



Hice un hoyo

Hice un hoyo en la tierra
y lloré dentro de él; lloré de bruces,
hasta que el llanto llegó al fondo,
hasta que todo se anegó,
hasta que brotó de la profundidad
un tallo que nadie hubo tocado.

Horacio Castillo


Anquises sobre los hombros
Todos llevamos, como Eneas, a nuestro padre sobre los hombros.
Débiles aún, su peso nos impide la marcha,
Pero luego se vuelve cada vez más liviano,
Hasta que un día deja de sentirse
y advertimos que ha muerto.
Entonces lo abandonamos para siempre
En un recodo del camino
y trepamos a los hombros de nuestro hijo.

Horacio Castillo

miércoles, 6 de enero de 2010

Arte poética



Soltar la lengua, de manera que no trabe el producto

que viene desde adentro, impulsado

por una fuerza superior

y el hábil juego de riñón y diafragma;

insistir presionando los músculos

como para expulsar

un caballo o un cíclope;

repetir el procedimiento

provocándolo inclusive con los dedos

o una materia acre,

hasta quedar vacío, sólo reseca piel,

odre para colgar del primer árbol,

extenuada matriz de lo volátil, acaso de la luz.
Horacio Castillo (La Plata)

Horacio Castillo, nació en 1934. Ha residido casi toda su vida en la ciudad de La Plata. Es poeta, crítico, traductor, abogado y miembro de número de la Academia Argentina de Letras y correspondiente de la Real Academia Española. Su obra poética comprende los siguientes libros: Descripción (1971); Materia Acre (1974); Tuerto Rey (1982); Alaska (1993); Los gatos de la Acrópolis (1998); La casa del ahorcado / Obra poética 1974/1999 (1999); Cendra (2000); Antología Poética (2000); Música de la Víctima y otros poemas (2003); Mandala (2005); Por un poco más de luz / Obra poética 1974-2005 (2005). Ha traducido, entre otros poetas, a Calímaco, Constantino Kavafis, Yorgos Seferis, Odysseas Elytis y Yanis Ritsos.