Bienvenidos a Revista Asueto, un espacio de literatura, crítica y traducción, para disfrutar de poesía contemporánea, con autores cordobeses, argentinos y de Traslasierra. Desde Villa Dolores, Córdoba, Argentina.




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jueves, 28 de abril de 2011

Adioses


Las despedidas quedan en la voz.

Cualquier pequeño abismo
-no encontrar una calle
un silencio en medio de una fiesta
un saludo evasivo-
reabre el desamparo.

Ella partió de nuevo esta tarde
y la lejanía se ahondó como un mar.

Crujían en el viento los árboles
de la Terminal de Ómnibus
moviendo pájaros
como pañuelos.

Los adioses son pedazos
de piel
que se pegan para siempre
en la garganta.

Cuando ella regrese
mis palabras de bienvenida
irremediablemente
estarán despidiéndola.


Osvaldo Guevara

martes, 26 de abril de 2011

Rapsodia en blue


Un negro sopla una trompeta larga
como las tiras de su piel.
Sopla y sopla una trompeta roja
como el algodón del sur
que se tiznó con su sangre
y se empapó en su noche, para siempre.
Un negro sopla una trompeta blanca
como la hoguera de su risa.
Sopla y caen medallas.
Sopla y antiguos látigos se pudren.
Sopla
y una primavera furiosamente dulce
reparte flores negras sedientas como bocas
entre hombres de color, entre hombres de dolor,
entre niños de corazón descalzo,
entre oscuras mujeres de vientres luminosos.
La música del negro es más clara que el llanto.
Tiene fiebre de selva, amanecer de selva.
Tiene pisadas de ciudad,
maullidos de ciudad,
y ojos y uñas y besos de ciudad.
Tiene un amor tan húmedo y feroz
que la agazapada sonrisa del blanco retorna a su cubil
acosada
acusada por ese son eterno.

Osvaldo Guevara (Integrante de Revista Asueto)

miércoles, 5 de enero de 2011

Osvaldo Guevara




Deshabitado

Esperando que vengas, como un pálido
tronco impaciente por la primavera,
me dejo ser, crepuscular y escuálido,
con mi sangre pintándose de ojera.

Bajo mis pies el tiempo es como un barro
que me amorata, manosea y moja.
Pasa la sombra a tumbos como un carro.
Siento un adiós caer como una hoja.

Tu vestido murmura como un rubio
río callando, como un agua suelta.
Suele tornarte luz, como un efluvio,
y flotarme la piel, como disuelta.

Quieto en la noche, aspiro tu memoria.
Espero y tiemblo con la voz vaciada.
La luna es una sábana mortuoria
sobre mi soledad de planta helada.

A veces llegas con tu aroma en vilo,
con tu peso de polen, con tu aliento.
Ahora, con sus cuernos, con su filo,
me desparrama tu color el viento.

Te escribiré de nuevo, con la pluma
como empapada en humedad de beso,
porque aun perdida - nave, brillo, bruma -
sigues creciendo en mí, hueso tras hueso.

Osvaldo Guevara

viernes, 28 de mayo de 2010

NUEVO LIBRO DE OSVALDO GUEVARA




"Siempre deseando verte"-selección amatoria-, es el nuevo libro que el poeta Osvaldo Guevra presentó el pasado sábado 22 de mayo en el Hall del Cine Teatro Municipal de Villa Dolores. La obra, que reúne un generoso manojo de poemas de amor, fue presentado por el poeta, editor y conocido catedrático riocuartense José Di Marco, con elogiosas palabras al poemario. Unas cincuenta personas, entre las que se contaron autoridades municipales y distintas entidades culturales estuviern acompañando al autor, en el marco de las celebraciones del Bicentenario.
Los adioses, los encuentros, el amor, la vida son temas recurrentes del poeta a lo largo de estos versos.


jueves, 20 de mayo de 2010

OSVALDO GUEVRA PRESENTA UN NUEVO LIBRO: SIEMPRE DESEANDO VERTE


El escritor Osvaldo Guevara, presenta este sábado 22 de mayo su nuevo libro"Siempre Deseando Verte"-selección amatoria- El acto será en el Hall del Cine Teatro Municipal, a las 20 horas. Se contará con la presencia del poeta, catedrático y editor riocuartense José Di Marco.

viernes, 19 de febrero de 2010

Adioses

Las despedidas quedan en la voz.

Cualquier pequeño abismo
-no encontrar una calle
un silencio en medio de una fiesta
un saludo evasivo-
reabre el desamparo.

Ella partió de nuevo esta tarde
y la lejanía se ahondó como un mar.

Crujían en el viento los árboles
de la Terminal de Ómnibus
moviendo pájaros
como pañuelos.

Los adioses son pedazos
de piel
que se pegan para siempre
en la garganta.

Cuando ella regrese
mis palabras de bienvenida
irremediablemente
estarán despidiéndola.

Osvaldo Guevara (Villa Dolores, Córdoba)