EL LLAMADO
(Emily Dickinson)
―Llamo a las palabras
como a los pájaros en el jardín,
ofreciéndoles
agua y pan de un silencio,
que se parece a mi vida.
Ellas vendrán,
si vienen, a decir su aleteo,
su trino alegre o lúgubre
en torno a mi mano:
para que yo sepa, de verdad, escuchándolas,
cuál ha sido la ofrenda.
ALEJANDRO NICOTRA
Las veladas del Black Bar: La meta es el olvido
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Hace 6 días
1 comentario:
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